Galaxy Fold, la apuesta de Samsung con su nuevo tope de línea

El gigante coreano intenta lanzar su nuevo teléfono y aún fracasando en el intento se convierte en lo más interesante de los últimos años en el mundo de los smartphones.
Por Guillermo Cavojsky
La carrera de los smartphones consiste, actualmente, en qué dispositivo tiene los bordes más delgados y así lograr el mejor efecto de “pantalla completa”. Sin embargo, Samsung decidió perseguir otra meta: los teléfonos plegables. Las pantallas curvas no son algo nuevo. De hecho, muchos fabricantes tienen pantallas “edge” como Huawei o Apple, con un display doblado en el interior del Iphone X. Pero esta iniciativa de la marca coreana está orientada a la diferenciación: correrse de móviles marcadamente negros, rectangulares y ultra delgados para ir más allá y lograr que un mismo dispositivo también se convierta en tablet.
Cuando el Galaxy Fold está “cerrado”, parece un teléfono de años atrás. El diseño puede resultar ambiguo: transporta a esas épocas donde cada fabricante tenía una forma muy particular en sus diseños, pero, por otro lado, da la sensación que el dispositivo pertenece a la siguiente generación tecnológica. Ambas observaciones son válidas.
Hablar de las prestaciones del móvil sería más de lo mismo: tiene el procesador más potente de la marca, el mejor juego de cámaras y un poco más de RAM de lo normal, pero nada realmente destacable. Ahora, si hay que hablar del concepto, de lo que se quiere lograr con este tipo de teléfono, es destacar su cualidad de ser un Smartphone plegable, aunque es cierto que no es el primero.
Cuando el teléfono está plegado cuenta con una pantalla de 4.6 pulgadas y una resolución de 840×1960, que transmite la imagen de tener en las manos un dispositivo pequeño, aun en fotos. Pero con este detalle “mentiroso” es cuando logra introducir esa sensación de ser un teléfono diferente, inconfundible. Los marcos son interesantemente enormes, en una era donde comenzó a introducirse al mercado la “pantalla completa”, por lo que el Fold da la ilusión de ser un dispositivo de antaño, sin contar que, cerrado, es tan grueso como dos Iphones.

¿Es una característica a pasar por alto? Depende de cada usuario, ya que la idea principal es poder usar el teléfono con una sola mano: maniobrar 7.3 pulgadas es todo un desafío o prácticamente imposible.
Supongamos que estás en el transporte público y tenés que contestar mails, mensajes o simplemente chequear el clima, tu increíble Fold cumple bastante bien su función. Pero hay mucho más que este teléfono puede brindar además de funciones básicas que podrías realizar con un dispositivo mas simple.

Y acá viene la otra parte de la historia. El momento en que sentís el futuro en tus manos es al abrir o desplegar el dispositivo. Como dijimos tiene una pantalla de 7.3 pulgadas con una resolución de 1536×2152, una locura. Convertir tu teléfono a una Tablet, ideal para trabajar en una oficina o reproducir contenido multimedia es algo que no estaba en la mesa. Si bien muchos prefieren llevar toda su colección de dispositivos (notebook, Tablet y teléfono), para otros puede resultar cómodo ya que significa transportar un solo objeto para usar en todo el día. No es poca cosa.
Otra de las ventajas es que no hay que preocuparse de sincronizar un dispositivo con el otro o recordar dónde estaba ese archivo que te habían enviado. Todo, simplemente todo está ahí, acompañado del rendimiento que presta un teléfono de gama alta de Samsung.

Dicho todo esto, cuando decidiste comprar algo de una generación que aun no llegó, no todo es color de rosa y tenemos que hablar de eso. El Galaxy Fold es un teléfono increíblemente frágil, así quedó demostrado cuando varias celebridades del mundo de la tecnología tuvieron problemas al probarlos. Desde encontrar algún fragmento de algo debajo del display que termino por romperse, hasta un aparente “film” en la pantalla que una vez removido esta moría.



Saber estas cosas no deja exento al consumidor de estar libre de estos problemas con el smatphone, ya que muchas aplicaciones no pueden obtener beneficio del cambio de una pantalla a otra y le dan un comportamiento extraño. Además, el echo de que tus manos sean pequeñas, va a complicar la experiencia de poder tipear con el teléfono abierto. Pero aun así, te esperaría un mayor problema: hoy el teléfono no se puede comprar. Con todos estos desajustes en las unidades de prueba, Samsung creyó que un sticker de “no remover este film” no era suficiente y retrasó el lanzamiento del dispositivo, quizá para pulir detalles o volver a la mesa de dibujo.
Dicho todo esto, debes tener una sensación confusa sobre nuestra opinión del teléfono en cuestión, y la verdad, personalmente lo apoyo al 100%. No es perfecto o económico (estamos hablando de alrededor de US$1,980 ), sino que lo emocionante es que un fabricante de primera línea está innovando, algo que en el mercado dejó de suceder.
Arriesgarse a crear un teléfono en un segmento que no existe, a redefinir la forma de usar un smartphone es claramente un paso hacia adelante, sin contar que Huawei también tiene planeado el lanzamiento de su Mate X y el Flexpai de los muchachos de Royole, que ya lo tienen a la venta, aunque al ser una empresa china y teniendo sede en EE.UU. sabemos que no llegará de forma tan masiva como los anteriores mencionados. En definitiva, lo más atractivo del Galaxy Fold no es su pantalla plegable, no. Es la vuelta de la innovación en marcas de primera línea y estamos muy ansiosos de cómo este concepto pueda evolucionar en los próximos años.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here