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Seguilo en vivo – México continúa con el rescate de los sobrevivientes del terremoto, entre los escombros

Las cuadrillas recorren las zonas más afectadas de la capital, apoyadas por gente común que se suma para ayudar. El drama se apoderó de una escuela, donde buscan a varios chicos.

Abrumados por los estragos que provocó el funesto terremoto de este martes, que dejó al menos 230 muertos, los mexicanos se dedicaron día y noche a buscar sobrevivientes entre los escombros de casas y edificios derruidos. Trabajando contra reloj, numerosas cuadrillas recorrían los lugares donde la tragedia había golpeado con más fuerza para tratar de hallar cualquier vestigio de vida. El gobierno de Enrique Peña Nieto decretó tres días de duelo nacional.

Muchos civiles se sumaron espontáneamente para ayudar. Con mascarillas improvisadas, cascos de ciclistas, picos y palas, formaron cadenas humanas para prestar apoyo junto a edificios en ruinas. “Creo que es instinto humano lo que nos impulsa a todos a venir a ayudar a los demás”, señalaba Cristina López mientras formaba una cadena humana para llevar agua. “Somos jóvenes, no vivimos el terremoto del 85, pero sabemos que es importante salir a la calle a ayudar”, agrega su hermana Victoria.

Ricardo Ibarra, de 48 años, sí recordaba el sismo de 1985, pero dijo que “no había visto nada igual” hasta ahora. Vestido con un brillante chaleco naranja y cargando una mochila con una bolsa de dormir, explicaba que él y sus amigos se habían plegado a las cuadrillas de rescate para ayudar.

En varios de los edificios que se derrumbaron las autoridades presumen que hay todavía un buen número de personas bajo los escombros. Algunos de ellos lograron comunicarse por mensajes de texto con sus familiares. En esos sitios se está excavando con mayor premura.

La escuela Rebsamen, en el sur de la capital mexicana, acaparaba toda la atención por el drama que implicaba. El cimbronazo del sismo derrumbó un ala del edificio de tres pisos causando la muerte de 21 chicos y cinco adultos. Los grupos de socorristas lograron rescatar con vida a 11 niños y a una maestra debajo de la construcción colapsada, pero aún hay 30 desaparecidos.

“Estamos muy, muy cerca de personas que podrían estar vivas. Estamos trabajando junto con cámaras térmicas y unidades caninas”, contó Pamela Díaz, una panadera de 34 años que desde el martes trabaja sin pausa con los equipos de rescate.

Alrededor de la escuela se aglutinaban algunas madres dándose ánimo entre ellas, con la esperanza de recuperar con vida a sus hijos. Los padres, en tanto, removían los bloques de cemento con desesperación. Sobre la tarde, el esfuerzo estaba puesto en recuperar con vida a una nena que estaba cubierta por los escombros. Había sido ubicada mediante un escáner térmico.

Otra situación dramática se dio en el poblado de Atzala, en Puebla, a unos 170 km al sureste de Ciudad de México, donde se desplomó la cúpula y el techo de una iglesia del siglo XVII cuando una familia celebraba el bautismo de su beba. Hubo por lo menos 11 muertos. Los únicos sobrevivientes fueron los padres de la pequeña, el sacerdote y su asistente.

La mayor cantidad de muertos se produjo en el Distrito Federal, donde hubo casi un centenar de víctimas. Morelos fue el otro estado más afectado, con 71, y Puebla con 43. Los demás pertenecen a los estados de México, Guerrero y Oaxaca.

En Ciudad de México colapsaron unos 50 edificios, según el alcalde Miguel Ángel Mancera, quien aseguró que salvo en unos cinco donde se determinó que no hay personas atrapadas, se mantienen las labores de rescate. Al menos 52 personas fueron rescatadas vivas de dos de los edificios desplomados, lo que dio esperanzas a los grupos de socorristas.

Todo esto ocurre en medio de nuevas réplicas, que causan más angustia a la población. “Si no se sienten seguros, la recomendación es no quedarse entonces en la vivienda”, advirtió Carlos Valdés, director del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

En los estados de Puebla y Morelos, donde se ubicó el epicentro del sismo de 7,1 grados en la escala de Richter, también continúan las tareas de rescate en viviendas y construcciones destruidas.

La energía eléctrica ya fue restablecida casi en un 85% en los estados afectados, aunque la compañía estatal mantiene cortes en zonas que concentraron el mayor número de derrumbes y donde aún se efectúan labores de rescate.

El otro costado de la tragedia son los heridos, que suman más de 800. Unos 300 de ellos sufrieron lesiones leves como contusiones de distinta consideración, pero alrededor de 400 están graves y unos 40 en estado crítico, según los partes médicos.

A lo largo del día se pudo ver cómo los rescatistas sacaban a personas cubiertas de polvo, algunas apenas conscientes y otras heridas de gravedad. Durante la noche se colocaron grandes focos de luz en las zonas de recuperación, pero trabajadores y voluntarios pidieron luces frontales.

El terremoto de este martes se produjo, paradójicamente, en el aniversario del devastador sismo que en 1985 destrozó la capital mexicana -con una magnitud de 8,1- y dejó unos 10.000 muertos. Y a sólo trece días de otro temblor de fuerte magnitud (8,2 grados) que causó la muerte de 98 personas en el sur del país. México se asienta entre cinco placas tectónicas cuyos movimientos lo ubican entre los países con mayor actividad sísmica en el mundo. La Ciudad de México, en particular, se alza sobre el lecho de una antigua laguna, lo que amplifica los efectos de un sismo.

Tags : mexicorescateTerremoto
Marina Wachtel

The author Marina Wachtel

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